Electroestimulación y medición atropométrica adaptada
- Introducción
Continuando con la investigación personal sobre el efecto de la electroestimulación en musculatura con pérdida de función motora, debo señalar que, a pesar de los infortunios del año pasado, los cuales me mantuvieron sin entrenar por casi seis meses, he logrado aumentar la masa muscular, con un promedio de 2,7 cm por región medida (última medición: 11/03/2025).
Es importante enfatizar que durante gran parte del año 2025 no pude entrenar debido a infecciones, operaciones y quemaduras, permaneciendo en reposo del tren superior durante todo ese período, junto con una disminución significativa de los espasmos. A esto se suma una reducción considerable en la ingesta calórica y proteica, pasando de aproximadamente 2300 calorías diarias, recomendadas por la nutricionista para aumento de masa muscular según tiempo y carga de entrenamiento, a rangos de 1200 a 1400 calorías diarias, producto de infecciones y cirugías, llegando a un peso corporal de 57 kg.
Actualmente mantengo una dieta diaria entre 1700 y 2000 calorías, con un peso corporal de 62 kg. Las variaciones dentro de este rango dependen principalmente de la agresividad de los espasmos durante el día, manteniéndome siempre dentro de esos valores.
El enfoque principal del entrenamiento es:
- aumentar masa muscular.
- mejorar la irrigación sanguínea.
- evitar edemas producto de alteraciones en el retorno venoso.
- prevenir lesiones por presión.
- reducir la descalcificación secundaria a la atrofia muscular.
- disminuir el riesgo de enfermedades propias y adyacentes a una lesión medular, como diabetes, hipertensión y patologías cardiovasculares.
Como resultados secundarios esperados se considera:
- la mejora de la función motora.
- el aumento de la sensibilidad.
En este último punto, la sensibilidad ha aumentado levemente, manifestándose como percepción de presión en zonas donde esta se prolonga en el tiempo, por ejemplo, sentir los glúteos después de permanecer mucho rato en sedestación o la sensación en las plantas de los pies por el mismo efecto. Actualmente no existe suficiente evidencia bibliográfica para determinar si este fenómeno es atribuible directamente a la electroestimulación, a procesos de neuroplasticidad, al esfuerzo diario sostenido o a la interacción de múltiples variables.
- Entrenamiento
El entrenamiento de las zonas con pérdida de función motora (desde T4 hacia abajo) ha sido estructurado de la siguiente manera:
Distribución semanal del entrenamiento
- Lunes a sábado = Bipedestación y marcha (1 h 20 min) – estimulación de cuádriceps y glúteos.
- Lunes a sábado = Abdominales y oblicuos (30 min).
- Lunes, miércoles y viernes = Cuádriceps, glúteos, gemelos y tibiales (20 min por grupo muscular). Cuádriceps con 4 kg de carga externa (tobilleras).
- Martes, jueves y sábado = Isquiotibiales, glúteos y lumbares (20 min por grupo muscular), trabajando glúteos e isquiotibiales en conjunto (puente).
La bipedestación se realiza siempre durante la mañana, mientras que el trabajo de grupos musculares aislados se ejecuta por la tarde, respetando un mínimo de 6 horas de descanso entre sesiones.
La duración total diaria del entrenamiento con electroestimulación varía entre 2 horas 30 minutos y 3 horas.
Tras la última publicación, los parámetros generales utilizados eran los siguientes:
- Intensidad: 75–85 mA
- Ancho de pulso: 400 µs
- Frecuencia: 50 Hz
- Tiempo de contracción: 12–15 s
- Tiempo de descanso: 55 s
Actualmente, el único parámetro modificado ha sido la intensidad, ajustándola según el grupo muscular trabajado:
- Cuádriceps: 90 mA
- Tibiales: 60 mA
- Gastrocnemios: 80 mA
- Isquiotibiales: 90 mA
- Glúteos: 90 mA
- Lumbares: 60 mA
- Abdominales y oblicuos: 60 mA
- Medición antropométrica adaptada para lesión medular
La precisión de la medición muscular ha mejorado considerablemente gracias a la colaboración de la kinesióloga Macarena Vargas. El proceso pasó de ser una medición muscular referencial, basada en conocimientos anatómicos generales, a una medición antropométrica con puntos específicos y reproducibles.
a. Muslo
Actualmente se realizan tres mediciones circunferenciales:
- Punto medio entre el borde superior de la rótula y la línea formada entre el pliegue inguinal y el trocánter mayor.
- 8,5 cm hacia distal desde la línea formada entre el pliegue inguinal y el trocánter mayor.
- 8,5 cm hacia proximal desde el borde superior de la rótula.
b. Glúteo
La medición se realiza tomando como referencia el hueso sacro y la región de mayor perímetro del glúteo.
c. Pantorrilla
Se realizan dos mediciones:
- Región de mayor perímetro.
- 5 cm por encima del maléolo interno.
d. Zona abdominal
Medición en el punto medio entre la última costilla y la cresta ilíaca, realizando una exhalación profunda.
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Variables a considerar
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Las recomendaciones entregadas por la kinesióloga Macarena Vargas para asegurar la consistencia de las mediciones son las siguientes:
- mantener siempre el mismo punto de referencia,
- realizar las mediciones a la misma hora del día,
- estar en decúbito prono durante la medición para evitar edemas asociados a alteraciones del retorno venoso, considerando la sedestación constante,
- mantener una ingesta de líquidos similar,
- evitar cambios bruscos en la alimentación o, en su defecto, considerarlos dentro del análisis,
- evaluar la cantidad e intensidad de los espasmos diarios, ya que el aumento de la contracción muscular puede influir positivamente en la tonicidad,
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considerar el uso de fármacos y cómo estos influyen en la tonicidad muscular.
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Conclusión
Los resultados observados hasta la fecha sugieren que la electroestimulación, aplicada de forma sistemática y acompañada de un control razonable de variables como alimentación, descanso y parámetros de estimulación, puede contribuir de manera significativa al mantenimiento y aumento de masa muscular en musculatura con pérdida de función motora, incluso después de períodos prolongados de inactividad forzada.
A pesar de las interrupciones en el entrenamiento durante el año 2025, asociadas a infecciones, cirugías y quemaduras, se logró un aumento promedio de 2,7 cm por región medida, lo que refuerza la importancia de la constancia a largo plazo por sobre la continuidad absoluta. Estos resultados adquieren mayor relevancia considerando la reducción significativa de la ingesta calórica y el bajo peso corporal alcanzado durante dicho período.
En relación con la sensibilidad, se han observado cambios leves pero consistentes en la percepción de presión en ciertas zonas corporales. Sin embargo, no es posible establecer una relación causal directa con la electroestimulación, ya que intervienen múltiples factores como la neuroplasticidad, el esfuerzo diario, la disminución o aumento de espasmos y el uso de fármacos. Este fenómeno requiere un seguimiento más prolongado y un mayor control de variables para poder ser interpretado con mayor certeza.
Este trabajo no pretende establecer conclusiones universales ni reemplazar evidencia clínica formal, sino aportar una observación documentada y replicable desde la experiencia individual, que pueda servir como referencia para futuras investigaciones, comparaciones longitudinales o estudios más controlados en población con lesión medular.
Finalmente, se refuerza la necesidad de abordar la electroestimulación no solo como una herramienta de entrenamiento muscular, sino también como un medio preventivo frente a complicaciones secundarias asociadas a la inmovilidad prolongada, tales como edemas, lesiones por presión, atrofia muscular y alteraciones metabólicas.